
La Familia en problemas (cuento)
La familia Milá formada por mucha familia (en total, padre, madre, hijo 1 =12 años, hija 2 = 8 años y el menor que tiene 3 años) iban a emprender su viaje para ver a sus abuelos, que en todo el año habían tenido el placer de verlos muy poco. Su destino era Catí (Castellón). Con el calor asfixiante de verano cargaron todo el coche para partir. La salida no fue tan mala, porque la música alegraba los cientos de quilómetros que quedaban por recorrer. Después de casi una hora y media decidieron parar a tomar algo en una cafetería. A continuación pusieron gasolina y siguieron con el viaje. Solo tuvo que pasar un poco de tiempo para que el coche se detuviera por la orden que impuso el policía. Fue entonces cuando el policía pidió que salieran del coche la madre y el padre de la familia. Entonces los dos hermanos mayores empezaron a sospechar. Al principio pensaron que se trataba de una multa o del alcohol, pero no estaban muy convencidos. En lo que coincidían es que las caras de los padres no eran de las más alegres. De momento, la puerta se abrió y los padres entraron en el coche. El padre todo malhumorado empezó ha hablar diciendo…
La familia Milá formada por mucha familia (en total, padre, madre, hijo 1 =12 años, hija 2 = 8 años y el menor que tiene 3 años) iban a emprender su viaje para ver a sus abuelos, que en todo el año habían tenido el placer de verlos muy poco. Su destino era Catí (Castellón). Con el calor asfixiante de verano cargaron todo el coche para partir. La salida no fue tan mala, porque la música alegraba los cientos de quilómetros que quedaban por recorrer. Después de casi una hora y media decidieron parar a tomar algo en una cafetería. A continuación pusieron gasolina y siguieron con el viaje. Solo tuvo que pasar un poco de tiempo para que el coche se detuviera por la orden que impuso el policía. Fue entonces cuando el policía pidió que salieran del coche la madre y el padre de la familia. Entonces los dos hermanos mayores empezaron a sospechar. Al principio pensaron que se trataba de una multa o del alcohol, pero no estaban muy convencidos. En lo que coincidían es que las caras de los padres no eran de las más alegres. De momento, la puerta se abrió y los padres entraron en el coche. El padre todo malhumorado empezó ha hablar diciendo…
*Si queréis saber más estaros atentos a la próxima edición

esta guay, pero, ¿es nuestro libro? jaja.
ResponderEliminarAdri