sábado, 5 de febrero de 2011

El libro


…La madre muy agobiada se dirigió lo más rápido posible al mostrador. Ésta explicó lo sucedido y empezaron a llamar por el megamofono al pequeño. La madre y el padre decidieron dispersar a la familia para poder encontrar al niño. Los padres recorrerían las tiendas de moda: zapatos, ropa, accesorios… La hermana recorrería el gran supermercado de aquel centro y el hermano mayor eligió el sector de las chuches .Los padres se quedaron pensando en la decisión del último, pero los padres se intercambiaron los pensamientos: El pobrecito era muy tonto, una cosa que no se podía cambiar. Cada uno empezó la búsqueda. El padre pasó mucha vergüenza cuando se encontraba en la cola de una de las tiendas. Habían dos mujeres pelándose por algo; éste intento calmarlas pensando que se peleaban por él, pero en realidad solo era por una simple y horrorosa camiseta (eran tiempos de rebajas). La niña se acercó a la zona de los viajes para buscar al pequeño, pero… ¿como iba a coger un vuelo? Era imposible. Mientras, el hermano mayor se atiborraba de chuches. Pero, no se dió cuenta que cuando caminaba iba dejando golosinas en el suelo y alguien se las comía. Pero cuando el joven un poco asombrado por la perdida de gominotas se dió la vuelta encontró al pequeño. ¡Al fin! Exclamaron los padres. Juntos regresaron a casa todos contentos excepto el hermano mayor, que estaba triste por su pérdida de chucherías.

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